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La música de Vivaldi, a diferencia de otros compositores, es una de los favoritos de los bebés, pues estabiliza su ritmo cardiaco y le da armonía a sus movimientos.
Además favorece el gusto por las matemáticas. |
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La estimulación del bebé antes de nacer, mediante ejercicios, música, relajación y algunos masajes, aumenta su desarrollo intelectual, emocional y físico; esto permite al mismo tiempo estrechar el vínculo afectivo entre los padres y el bebé. Al tocar, acariciar el vientre o escuchar música clásica, producirá en el bebé, sensaciones de placer.
Estimulación por etapas
En las primeras semanas de gestación, antes de que se desarrolle el oído, el bebé percibe ondas sonoras a través de su piel.
Desde la 12ª semana de gestación, el feto puede comenzar a escuchar los primeros sonidos. Lo primero que la naturaleza le permite escuchar para madurar su oído, son los ruidos internos de su madre.
1. El sonido y la vibración de la voz de su madre.
2. Su latido cardiaco.
3. Los ruidos respiratorios.
4. Los ruidos intestinales de su madre.
5. Los ruidos intrauterinos.
Todo lo anterior le permite madurar su oído en forma lenta y gradual.
En la 20ª semana de gestación, reacciona por los ruidos internos de su madre y comienza a escuchar los ruidos que están alrededor de su mamá, como la música, que sería el 6º sonido de estimulación, de un bebe in útero. Así, reacciona a las notas musicales y reconoce las diferencias que existen entre ellas, respondiendo con movimientos suaves a lo que escucha y nos indica cuáles son de su gusto.
Comienza asociar sonidos y estados de ánimo de su madre. Las ondas sonoras propagándose en el líquido amniótico, le producen una especie de suave masaje por todo su cuerpo.
El lenguaje de su madre le ayuda a formar el propio y los sonidos internos del cuerpo de su madre, le ayudan a desarrollar el oído.
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¿Cómo estimular a mi bebé in útero?
Dedíquenle 20 minutos diarios a su bebé. Acostados con comodidad, con una respiración rítmica para relajar su cuerpo, escuchando música clásica y enviando pensamientos de amor a su bebe por nacer, hará que él se arrulle y tranquilice.
• Cantarle y leerle cuentos, estimula su comienzo al habla.
• La música aumenta y mejora las funciones del cerebro, como el pensamiento.
Usa un volumen moderado de música, no es necesario colocar audífonos sobre el
abdomen de mamá.
• Una estimulación luminosa sobre el abdomen de la madre, lo hace cerrar rápidamente
sus ojos, porque no están preparados sus ojos para ver la luz y su respuesta es girarse
rápidamente y taparse la cara.
• Estudios indican que el bebé in útero, no debe de ser estimulado con ruidos fuertes o
aparatos eléctricos, porque esto lastima su oído.
• Si papá lo acaricia y le habla, hará que el bebé lo reconozca al nacer, girando su cabeza
hacia su padre cuando le hable.
Durante el trabajo de parto en casa y el nacimiento del bebé en el hospital, se recomienda escuchar la música clásica que se ha estado escuchando durante los meses de embarazo, esto ayudará a regular tu respiración, te relaja y al bebé lo tranquiliza y le da un nacimiento musical.
¿Y cuándo nazca, qué puedo continuar haciendo?
Después del nacimiento, continúa escuchando la misma música, tu bebé la reconocerá, llenándose de placer y entusiasmo. Además, comenzará a desarrollar aptitudes musicales, formándose en él, un cerebro musical que le dará también el gusto y habilidad por las matemáticas.
Es por eso, que la estimulación a través de la música clásica y barroca, debe de continuar a lo largo de la infancia. Se recomiendan los siguientes autores: Vivaldi, Brahms, Bach, Schubert, Mozart y Beethoven. Cuando un pequeño crece rodeado de música clásica, desarrolla su potencial auditivo, rítmico y musical, tiene más capacidad para la lectura y aprende idiomas con mayor rapidez. Para desarrollar su cultura musical, es importante mencionar el nombre del compositor al escuchar su música.
La estimulación in útero logrará:
• Bebés más tranquilos, que disfrutan de la música clásica. La inteligencia musical que se
produce, le da armonía, sensibilidad y tranquilidad, haciéndolo más seguro y feliz.
• Bebés que se alimentan bien.
• Bebés en comunicación con sus padres y abuelos.
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“Cuando me los llevan a presentar y les hablo, reconocen mi voz, voltean su cabeza hacia mí.
Esto me llena de satisfacción, porque la preparación de los futuros padres para el nacimiento, crianza y lactancia de su bebé, se cumplió.
Dra. Prince
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